La diabetes es una enfermedad crónica con gran número de complicaciones. Una de las más comunes son los problemas en la vista. Se calcula que el 2% de las personas que han padecido esta enfermedad durante 15 años pierde la vista y el 10% desarrolla enfermedades oculares serias. Estamos hablando de problemas oculares que, de no tratarse, reducen la calidad de vida de los diabéticos y de sus familias. Por ello es tan importante la prevención en estas enfermedades, en especial en la diabetes II, provocada, en la mayor parte de los casos por una vida sedentaria y malos hábitos alimenticios.

¿Qué problemas puedo tener en la vista si soy diabético? Hay tres complicaciones de la vista asociadas a la diabetes:

–       La retinopatia diabética

–       El edema macular

–       Cataratas

1.La retinopatia es la complicación de la vista más común en la diabetes. Un 80% de todos los problemas oculares en esta enfermedad. Se produce cuando el azúcar produce lesiones en los vasos sanguíneos que suministran sangre a la retina. Esas lesiones forman pequeñas ampollas que pueden explotar o derramar sangre en la misma retina. La enfermedad avanza cuando los nuevos vasos sanguíneos que se forman para reemplazar los dañados con el fin de obtener el oxígeno y la nutrición que necesita para funcionar adecuadamente tienen derrames, con posibilidades de dañar de forma seria la visión y de padecer un desprendimiento de retina. Según la Fundación para la Diabetes, 1 de cada 5 personas afectadas de diabetes ya tiene un grado de retinopatia desarrollada cuando se le detecta la enfermedad y se diagnostican los problemas oculares.

2. El edema macular se produce cuando alguno de los pequeños casos sanguíneos de la retina se bloquean. Los vasos de alrededor se dilatan para compensar y al dilatarse pueden perder líquido y el fluido se acumula en la mácula que se inflama y deja de funcionar. Se trata de un problema muy común en los afectados de diabetes tipo 2 que ven como van perdiendo visión y esta se vuelve cada vez más borrosa o distorsionada.

3. Las cataratas surgen cuando el cristalino se nubla por un cambio en su composición que provoca como una especie de película gris que obstruye el paso de la luz. A menudo, este cambio se da a partir de los 65 años, pero también en casos de diabéticos. Los síntomas suelen ser: visión borrosa, visión nocturna precaria, halos alrededor de las luces, sensibilidad a la luz y al brillo o cambios continuos en la graduación de las gafas.

¿Cómo evitar estas complicaciones?

El control de los niveles de azúcar y de la tensión suponen una prioridad en todos los diabéticos para evitar complicaciones no sólo oculares. La experiencia demuestra que un buen control del azúcar en sangre y de la tensión conlleva una reducción masiva de las probabilidades de desarrollar complicaciones. De hecho, las enfermedades oculares pueden reducir en un 76% con un correcto control de los niveles de glucosa. Hay tres medidas fundamentales para poder llevar a cabo un control de la glucosa:

1. Alimentación. Una alimentación saludable con dietas equilibradas ayuda a mantener los niveles de azúcar en sangre y evitar problemas oculares.

2. Ejercicio. El ejercicio disminuye los niveles de azúcar en sangre y ayuda al organismo a utilizar el azúcar correctamente.

3. Medicación. La insulina es necesaria para reducir los niveles de azúcar en sangre.