Descansar es uno de los mandamientos necesarios para mantener una vida sana. Sin descanso, nuestro organismo se agota y se queda desprotegido, sin defensas para poder combatir los peligros que afectan a nuestro organismo y que acaban generando enfermedades. Pero descanso no es sedentarismo. Hasta ahora, asociábamos el descanso con la salud, una afirmación que nos lleva a pensar que, quien lleva una vida tranquila puede vivir más tiempo y con mejor calidad. Pero, ¿qué pasa cuando el tiempo que pasamos en el sofá es excesivo? Aquí empiezan los problemas. La Organización Mundial de la Salud calcula que el sedentarismo es el responsable directo de 3,2 millones de muertes cada año.

Riesgos del sedentarismo

1.     La obesidad. El exceso de sofá, el sedentarismo, está relacionado directamente con una alimentación poco saludable. Un estilo de vida donde las calorías dominan y dan paso con el paso del tiempo a la obesidad, la gran epidemia de nuestro siglo. España es, junto a Inglaterra, el país con mayor índice de obesos de Europa. A pesar de la dieta mediterránea, los niveles de obesidad en nuestro país han aumentado de forma alarmante llegando a triplicarse desde los años 70. De manera que hoy en día, el 53% de la población padece sobrepeso y el 17% obesidad. Una enfermedad que supone el 6% del gasto sanitario y que supone el origen de graves enfermedades que suelen ir asociadas.

2.     Diabetes. Es el que muchos especialistas se atreven a calificar como el triángulo maldito. Sedentarismo, obesidad y con el paso del tiempo la aparición de la diabetes tipo II, una enfermedad crónica generada, en la mayor parte de los casos, por malos hábitos alimenticios y vida sedentaria. Prevenir estas enfermedades con métodos como el Prediabetglobal ,que te permite saber si serás diabético 24 meses antes de desarrollar la enfermedad, es vital para evitar que nos acompañen de por vida y reduzcan nuestra calidad de vida, sometida a la insulina y a las afecciones que puede llevar emparejada la diabetes (neuropatías, enfermedades cardiovasculares, pie diabético, pérdida de la vista) .

3.     Enfermedades cardiovasculares. El sedentarismo conduce al exceso de colesterol y este a la larga puede provocar enfermedades cardiovasculares como la cardiopatía o infartos cerebrales (ictus). Según la Fundación Española del Corazón, una persona con un colesterol por encima de 240 mg /dl tiene el doble de probabilidades de padecer un infarto que la que no sobrepasa los 200 mg/dl de colesterol en sangre.

4.    Depresión. Está comprobado, las personas menos activas son las más propensas a la depresión.  Los ciudadanos que se exceden en el uso de sofá y televisión cuentan con un 25% más de posibilidades de padecer una depresión. Una situación de ánimo que nos afecta en distintas facetas de nuestra vida y que puede cambiar con solo practicar unas horas de ejercicio a la semana.

5.    Dolores articulares. Si no nos movemos, las articulaciones se resienten y los músculos pierden fuerza y se contraen. Dolores de cuello, de espalda o de riñones son los más habituales. Son dolores posturales si, que nos afectan más si no hacemos ejercicio. En ocasiones, cuando pasamos más de 8 horas en la ofician y notamos que nos duele todo no es ni más ni menos que la ausencia de ejercicio que hace que el cuerpo se debilite y se resienta.

30 minutos al día de ejercicio nos dan salud.No es necesario convertirnos en atletas ni en runners para sentirnos sanos. Con sólo 30 minutos al día caminado, montando en bici o haciendo gimnasia es suficiente para que nuestro organismo se reactive. A partir de aquí empezaremos a notar los beneficios y nos pediremos un poco más. Empezando por el buen humor y sensación de relax que provocan las endorfinas y serotoninas que liberamos y que nos provocarán una sensación de bienestar.  También notaremos los huesos más fuertes, nuestra circulación mejorará y nuestra actividad cerebral también. Si después de leer todo esto no has dado ni un paso hoy, ¿ a qué esperas?